La Naranja Radioactiva

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Periodismo Ciudadano para Venezuela y el Mundo

Publicado por el 8/02/2017. Categoría: Sucesos

La trágica historia de Marlexis está plagada de la negligencia del CICPC.

Rolando D. Molina | Twitter: @naranjara

Esta es la historia de Marlexis Carolina Mirena Ramírez, tiene 25 años y hasta el 26 de enero de este 2017 era la madre de un hermoso niño de ocho meses de nacido, Jhonelmar Alexis Díaz Miren. Ese jueves 26 de enero fue el trágico día en el que ese pequeño ingreso sin signos vitales al Hospital Rafael Rángel de Timotes, en el estado Mérida. El cuerpo del pequeño niño fue trasladado por el CICPC a la morgue del Hospital Universitario “Dr. Pedro Emilio Carrillo” de Valera, en el estado Trujillo, ese mismo jueves a las 7:30 pm. La naranja habló con los familiares de la joven Marlexis Mirena quienes nos relataron los sucesos del día de la tragedia y que a continuación compartimos.

El 26 de enero del año en curso Marlexis Mirena llevó a su hijo al Simoncito “La Venta”, el cual está ubicado en el estado Mérida. Como era costumbre a eso de las 8:30 de la mañana dejo al niño bajo el cuidado de la institución y partió a su lugar de trabajo. Su hermana nos manifestó que Marlexis es una joven entregada a sus hijos y por tal motivo es que para darles lo mejor es que debe tener un empleo.

Dos horas más tarde de haber dejado el niño en el Simoncito repicó el teléfono, era para avisarle a Marlexis que su bebé había sido llevado al Hospital de Timotes, lo le dieron alguna razón al respecto. Marlexis dijo: “El estaba bien, era un niño sano y no sufría ninguna enfermedad”; pero cuando llegó al Hospital el pequeño ya había fallecido.

¿Qué ocurrió durante las dos horas que el bebé permaneció bajo la responsabilidad del Simocito “La Venta”?. Para los familiares existen muchas interrogantes sin respuesta en la muerte del niño, la necropsia practicada por el área forense del CICPC arrojó que el niño murió por un paro respiratorio producido por asfixia mecánica. .
La tragedia para Marlexis y su familia no termina aquí ya que la Institución adscrita al Ministerio del Poder Popular para la Educación evade la negligencia ocurrida en el cuidado del bebé y responsabiliza a la madre de lo ocurrido alegando que llevó al bebé ya muerto. La señora María Ramírez abuela del bebé afirma que el niño estaba con vida al salir de su hogar, su hermana expresó la siguiente interrogante: Si el niño estaba muerto, ¿la cuidadora lo hubiera recibido?, le hubiera dicho: no se lo voy a recibir porque está enfermo. Me consta que en esa guardería no aceptan niños enfermos porque ya que mi bebé estaba inscrito en esa institución y siempre me lo devolvían porque de nada se enfermaba en ese maternal, por eso no entiendo como la cuidadora dice que ella lo llevó muerto. No es mi única inquietud, ¿Por qué razón esperaron dos horas para avisarle a ella y a mi madre que el niño había muerto?, ellos no solo no aceptan la negligencia sino que ahora culpan a mi hermana, no quieren involucrar la institución en un escándalo y se niegan a aceptar que el niño murió en la ahí.

El CICPC luego de emitir los resultados de la necropsia llevados a cabo por su equipo forense se contradice y que dichos resultados que arrojaban asfixia mecánica, ahogamiento no es lo que decía la necropsia realmente, no se entiende que el Cuerpo de Investigaciones Cientificas, Penales y Criminalísticas desacierten un resultado de esta manera a menos que el objetivo se inculpar a Marlexis sea como sea. Esto es una burla para los familiares del niño Jhonelmar Alexis Díaz Mirena, quienes no solo afrontan su pérdida sino ahora lucha contra la negligencia de las instituciones educativas y judiciales.

La nueva versión sobre la muerte del pequeño Jhonelmar es que ya tenía 24 horas de muerto y que no fue la asfixia mecánica lo que le indujo un paro respiratorio sino que fue otra causa. Familiares desean que el cuerpo del pequeño sea exhumado y sometido nuevamente a la necropsia de rigor para una nueva investigación de los resultados.
Familiares de Marlexis manifestaron que el CICPC se presentó en su residencia sin ninguna orden que los autorizara para la recolección de evidencias y procedieron a tomar huellas dactilares. Los miembros del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas esperaron al sábado posterior al entierro del niño para iniciar esta operación en horas de la noche sacando a toda la familia fuera de la vivienda entre ellos niños, expuestos a bajas temperaturas. A la hermana de Marlexis solo le permitieron sacar tres cobijas, los niños terminaron por dormirse en el piso ante la indiferencia de los miembros del cuerpo policial. Los oficiales se mantuvieron dentro de la vivienda únicamente con la madre del pequeño, nuevamente quiero recordar que estos oficiales no mostraron NINGUNA ORDEN para este cateo a esta familia, le dijeron a Marlexis que sacara todo lo de la ropa sucia. Hermana de Marlexis: “un funcionario del CICPC fuera de la casa habló con mi mamá presumo que la estaría interrogando, luego le dijeron al papá del bebé que no se fuera porque tenía que acompañarlos junto con mi mamá y mi hermano”.

La hermana que Marlexis nos narra: “sacaron a mi hermana fuera y ellos permanecieron adentro sin nadie que viera lo que hacían o que agarraban de la casa, ya después de un rato entre las 10 ó 12 de la noche nos dimos cuenta que los del CICPC habían tomado los teléfonos de mi mamá y de mi hermana. Luego de que los salieran yo le pedí su teléfono a mi hermana para hacer una llamada y nos dimos cuenta que no estaba cargando en el lugar donde lo habíamos dejado. Entonces mi hermana Daniela les pregunto a los funcionarios del CICPC si ellos lo habían agarrado y ellos lo negaron, empezaron a decir que si el teléfono era táctil a lo que ella les respondió que no, que era uno blanco de teclas, ellos siguieron negando haberlo tomado y preguntaron a otro funcionario a lo que este respondió: ahh yo lo tome como evidencia, sacándoselo del bolsillo. ¿Si el teléfono lo toman como evidencia no deberían haberlo colocado en una bolsa o algo parecido, no se presume que para eso es evidencia?. Mi hermana les dijo, ese es mi teléfono, y el funcionario se lo devolvió. El de mi mamá si se lo llevaron. Para mi ellos estaban planificando algo con los teléfonos, espero que no le hayan borrado la información a mi mamá de la hora en la cual llamaron para avisarle de la muerte del niño, en verdad no se la hora a detalle en la cual ellos salieron y dijeron que iban a hacer el mismo estudio en la casa de una vecina que también cuidaba al niño. Ya luego de unas horas volvieron a mi casa a buscar a mi mamá, mi hermana y al papá del niño y se los llevaron al CICPC de Valera, pero antes de irse se llevaron las cobijas y otras cosas enrolladas en las mismas cobijas, realmente no se que llevaban ahí, porque tampoco nos enseñaron a nosotros lo que llevaban. Se aprovecharon los del cicpc del momento y de que mi hermana, mi mamá y las demás personas tenían 3 noches sin dormir por la muerte del bebé, tanto así que mi hermana les dijo a ellos si no podían bajar mañana porque ellos no habían dormido y los del CICPC le dijeron que no, que tenían que acompañarlos, mi hermana, mi abuela y mi persona decidimos acompañarlos a todos hasta donde los iban a montar en el carro”.

Marlexis Mirena está detenida bajo averiguaciones tras este insólito procedimiento del CICPC plagado de irregularidades. Ella y su familia lloran la muerte de su pequeño bebé y sufren la negligencia de los organismos del seguridad en el desarrollo de sus investigaciones. Exigimos al Director Nacional del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas se pronuncie ante está arbitrariedad cometida por los funcionarios bajo su orden. No se debe agregar más dolor a esta tragedia que vive esta familia y se debe llegar a los resultados irrefutables de esta investigación.

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