La Naranja Radioactiva

La Naranja Radioactiva

Periodismo Ciudadano para Venezuela y el Mundo

Publicado por el 17/10/2016. Categoría: Mundo, Venezuela, Vivir bien

El régimen de Herodes! WSJ: La mortalidad infantil se dispara en Venezuela.

mortalidadinfatilvenez
Por: Sara Schaefer Muñoz |Publicado el 17/10/2016 por The Wall Street Journal

Cumaná, Venezuela.- El personal médico el Hospital Universitario ubicado en esta ciudad oriental de Venezuela asistió el parto de dos bebés prematuros que necesitaban de incubación, esto a principios de año. Sin embargo debido a la escasez que afecta al país, el hospital solo tenía una incubadora en funcionamiento, lo que forzó al personal a tomar una dura y triste decisión. Ellos se vieron en la necesidad de elegir entre los dos bebés, y colocar en la incubadora al bebé que tenía más posibilidades de sobrevivir. El otro bebé murió días más tarde.

Escenas como esta se siguen repitiendo en todo el país, un país que es golpeado por la crisis diariamente. En los primeros 5 meses de este año, “el único periodo” del cual se tiene estadísticas disponibles por parte del gobierno de Venezuela, 4074 bebés murieron antes de llegar siquiera al cumplir un año de edad, un 18,5% con respecto al año anterior y más del 50% a partir del 2012.

La mortalidad infantil esta aumentado rápidamente en Venezuela, al mismo tiempo que esta desciende en otras partes del mundo. Es la señal más clara y alarmante de que la estructura social y estatal se está desmoronando.

orando

Foto: Marco Bello | Reuters
 

Junio.- Una mujer ruega ante imágenes religiosas en la unidad de cuidados intensivos pediátricos del Hospital Universitario de Mérida, Venezuela.

“Creo que representa un problema social muy grave, donde es notorio que las funciones básicas del gobierno se están descomponiendo”, dijo Janet Currie, economista y experta en mortalidad infantil en la Universidad de Princenton.

El rango de mortalidad infantil en Venezuela sobrepasa las cifras globales- el cual se define como muertes que ocurren durante el primer año de vida, que es actualmente de 18.6 por cada 1000 nacidos vivos, de acuerdo con las recientes estadísticas del gobierno. Eso es un rango mucho mayor al 15.4, estimaciones de la UNICEF para Siria, un país en guerra.

Las muertes infantiles en Venezuela siguen siendo significativamente menos que en países mas pobres del mundo, como Sudan y el Congo, pero están aumentando rápidamente, mientras que las tasas en los países pobres están disminuyendo.

Venezuela alguna vez fue modelo en el cuidado de la salud en América Latina. Pero la escasez de divisas, provocada por los bajos precios del petróleo y años de una mala gestión económica han provocado una escasez total.

Las estadísticas sobre la mortalidad infantil en Venezuela son de difícil acceso, esto debido a que el gobierno ya no las publica periódicamente. La mayoría de los médicos que asisten a los bebes en los hospitales públicos frecuentemente son amonestados o amenazados con la pérdida de su empleo si hacen publico esos datos. El grave estado de la atención-salud que fuera alguna vez el pilar de la llamada revolución se ha convertido en SECRETO DE ESTADO para el gobierno socialista, guardias armados custodian los centros hospitalarios para echar a los periodistas que logran entrar.

En septiembre, los venezolanos estaban indignados por las fotografías que se filtraron donde recién nacidos fueron colocados en cajas de cartón en la maternidad del hospital público Domingo Guzmán Lander en el estado Anzoátegui. El gobernador de ese estado costero dijo que las cajas eran sustitutas para las incubadoras, y animo a voluntarios a decorarlas.

Los hospitales a veces carecen de agua, energía eléctrica y desinfectantes, y con frecuencia se enfrentan a la escasez de antibióticos y formulas para bebés.

Rosa Ángela Lara (18 años), en abril dio a luz un bebé sano, que peso unas 6 libras y media. Días más tarde, manchas de color purpura empezaron a esparcirse por todo su cuerpo. El murió por una agresiva infección contraída en el Hospital Antonio Patrico Alcalá de Cumaná.

“¿Cómo pueden decirte que está bien y luego, de repente, ya no?”, dijo entre lagrimas la señora Lara, estudiante universitaria.

Otros 100 bebés murieron en este hospital durante los primeros cuatro meses de este año después de que las enfermeras no fueron capaces de comprar jabones y a su vez no contaban con el agua necesaria.

“Es una pesadilla”, dijo Ana Molina, pediatra que dirige la unidad neonatal. En septiembre, 36 de los 4 recién nacidos que fueron puestos en cuidados intensivos en el hospital murieron, según Luis Vegas, ex jefe de la sala de maternidad del hospital que todavía tiene acceso al registro epidemiológico.

Luego de que en principios de este año por varios días no se contara con agua en el Hospital Luis Ortega de Porlamar, ubicado en la zona turística de la Isla de Margarita, siete niños murieron en menos de una semana de un brote bacterial, la cual se propagó a través de la materia fecal, dijeron los médicos a los reporteros.

Al Oriente del país, en el Hospital Raúl Leoni de Puerto Ordaz, bebés se abrasaban en las cunas a una temperatura que oscilaba en agosto entre los 95 grados. El refrigerador estaba dañado, por lo que la leche no se podía almacenar. Los médicos dijeron que no había alcoho, antibióticos e incluso hisopos de algodón. Las muertes de bebés se han duplicado, pasando de 15 por mes durante el 2015, a 30 por mes en el 2016, fue lo que los médicos dijeron.

“Si hubiéramos tenido todos los insumos y equipos, es muy posible que los bebés habrían sobrevivido” dijo un médico del Raúl Leoni.

Esta situación plantea peligro para las madres también. las cifras de muertes maternas durante el parto en los hospitales públicos son cinco veces más de lo que eran en el 2012, según las estadísticas del gobierno de Venezuela, oponiéndose al comportamiento global que tiende a una disminución de la mortalidad materna de un 44% por ciento desde 1990, según las Naciones Unidas.

A principios de este año, María de los Ángeles Carreño, una joven estudiante de 19 años de edad, de Porlamar, muy vivaz y que vivía con su pareja, Jelfred Gil, estaban muy contentos de porque iban a tener una niña, la cual llamarían Mia, dijo su familia. La ecografía y los informes médicos revisados por The Wall Street Journal mostraron que el embarazo progresaba normalmente.

Pero en abril, comenzó a tener dificultades para respirar, su Doctor se preocupaba de que fuera un ataque de asma. Ella fue llevada al hospital Luis Ortega. Su estado empeoró y fue puesta en un coma inducido, dijeron los familiares. Tres días más tarde, los médicos empezaron a sacarla del coma para así inducirla a la labor de parto.

Una familiar de María de los Ángeles Carreño guardo los documentos relacionados con su muerte y la de su bebé, Mia, poco después de que ella dio a luz a principios de este año.

familiar

Foto: Sara Schaefer Muñoz | The Wall Street Journal

Mia Milagros Gil Carreño nació prematuramente el 10 de abril, un peso de 3,3 libras, y sus dos pequeñas huellas estaban estampadas en su certificado de nacimiento. Con una buena atención neonatal probablemente habría sobrevivido, dijo el primo de su madre, pero la enfermera tenía una mala noticia: “No hubo incubadoras disponibles”. Mia murió tres horas después de su nacimiento.

Tras esto, la condición de la madre del bebé comenzó a empeorar. Necesitaba oxígeno, miembros de la familia dijeron que se les comunico, pero los tanques de oxígeno del hospital estaban vacíos.

Después de enterrar a la recién nacida, la prima de la señora Carreño, Lorenis Martínez, oró por la señora Carreño ante una imagen de la Virgen del Valle, patrona de la isla, en la penumbra de la sala de espera del hospital. La señora Carreño murió, registros médicos señalaron, que fue un fallo multiorgánico causado por el choque séptico.

“Fue como si me dieran un puñetazo en el pecho”, dijo con un nudo en la garganta la señora Martínez un mes más tarde. “Perdimos a los dos.”

Carolina Isava, Anatoly Kurmanaev y Maolis Castro contribuyeron a este artículo

Visto: 722 veces

Deja un comentario